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domingo, 17 de mayo de 2015

Manual de Lactancia (IV). La subida de la leche

La subida de la leche es un tema que generalmente resulta desconocido en primerizas.
Lo primero que hay que saber es que la subida de la leche depende mucho de la estimulación recibida mediante la succión del bebé, que al principio tomará el calostro.
En situación normal, alrededor del segundo o tercer día después del parto se producirá la subida de la leche. Al principio suele resultar desproporcionada y podemos experimentar hinchazón e incomodidad, por lo que conviene tener a mano un sacaleches para eliminar la congestión. Podemos extraer el exceso de leche y utilizarlo o incluso donarlo.
Hasta que el propio cuerpo es capaz de regular la cantidad de leche a producir en base a la demanda del bebé, suele haber exceso de producción. Este exceso puede ocurrir que nos produzca ingurgitación, que podría desembocar en mastitis. Ante cualquiera de los siguientes síntomas es recomendable acudir al hospital o avisar si seguimos ingresadas:

-Fiebre.
-Enrojecimiento en el pecho.
-Dolor intenso en las mamas.

Manteniendo la lactancia a demanda y extrayendo el exceso de leche todo debería volver a la normalidad en pocos días.
Cuando tenemos otro hijo que sigue lactando es muy recomendable que nos ayude a vaciar el exceso, ofreciéndole el pecho siempre después de dar de mamar al recién nacido.

Si la subida de la leche se hace esperar, hay que seguir poniendo al bebé al pecho para que succione y así estimule lo suficiente para que se produzca la subida. Si el bebé no pierde peso, en principio se está alimentando correctamente con el calostro. Ante cualquier duda es recomendable consultar con alguna asesora de lactancia, que podemos encontrar buscando en Internet o en cualquier asociación de lactancia.

jueves, 7 de mayo de 2015

Manual de lactancia (III). Mitos de la lactancia.

Existen muchísimos mitos, algunos muy arraigados. Cuando empieza tu aventura con la lactancia, aparecen de repente familiares y amigos que bienintencionadamente te aconsejan sobre el tema. Voy a enumerar los mitos que he escuchado durante mis lactancias en algún momento:

-Tu leche no le alimenta: Está muy extendido. A veces el bebé pide mucho, y esto puede ser por muchos motivos (está creciendo, no se agarra bien y no consigue sacar todo lo que necesita,...) y se asume que el problema es que tu leche no le alimenta.
Puede ocurrir también que el bebé pierda peso. Cuando un bebé pierde peso hay que ser muy cuidadosos porque es peligroso si son muy pequeños todavía. Lo primero que hay que hacer es ir a un centro médico a que le atiendan y después, plantearnos el motivo por el que ha ocurrido esa pérdida de peso: el bebé no se agarra bien, el bebé no lacta a demanda,...
Cuando la gente ve a un niño mayor lactando, también suele comentar que tan mayor ya no le alimenta. Está claro que si tiene 4 o 5 años no va a ser su alimento principal, pero desde luego que siempre va a ser beneficioso en todos los sentidos. Además, según leí en el libro "Dormir con tu bebé" de James McKenna (antropólogo) antiguamente los niños lactaban hasta alrededor de los 7 años.

-No tienes leche: Otro mito también muy extendido. Se podrían aplicar los mismos consejos que en el punto anterior. Hace tiempo se recomendaba a las madres que dieran el pecho a sus bebés 5 minutos de cada pecho, cada 4 horas. Esto provocó y, aunque cada vez menos, sigue provocando el fracaso de la lactancia. Asumir que absolutamente todos los bebés lactarán el mismo tiempo y con el mismo intervalo es un error. La lactancia correcta es a demanda del bebé, es él quien debe decidir cuándo y cuánto tiempo lacta (con excepciones, como cuando son muy bebés y se duermen al minuto de empezar a mamar; en estos casos hay que espabilarles suavemente para que sigan mamando).
Hay casos en los que la madre no tiene leche porque no tiene suficiente estímulo (el bebé toma biberón o no se agarra bien). Para estos casos existe un artilugio que permite que el bebé tome el pecho y a la vez reciba leche de fórmula por un tubito. Se consigue así que el bebé se alimente correctamente y que la madre reciba el estímulo necesario para producir más leche. Yo solo conozco el de la marca Medela, pero el pediatra Carlos González en su libro "Un regalo para toda la vida" explica como hacer uno casero.

-Los gases de las bebidas gaseosas pasan a la leche: Es completamente imposible. Las bebidas gaseosas darán gases a la persona que las tome y no pasarán a la leche.

-Te utiliza de chupete: El pecho no es sólo alimento para el bebé, es también seguridad, calor, tranquilidad. A los bebés les relaja succionar. Como dice el pediatra Carlos González, más bien habría que advertir al chupete: "Cuidado, que te utiliza de pecho!".

-Hay que preparar el pecho para la lactancia: No es necesario preparar el pecho. La Naturaleza es sabia y el trabajo de prepararse para la lactancia ya lo hace nuestro cuerpo durante el embarazo.

-Si el bebé come y/o crece mucho tienes que añadir un suplemento: El otro día casualmente, fui testigo de una conversación en la que dos madres recientes hablaban de que sus bebés habían crecido mucho y comían mucho, y que por eso había que darles también biberón. Esto rotundamente no es así. Si el bebé crece, come y coge peso correctamente significa que lo estás haciendo bien. Significa que tiene suficiente alimento, y por eso no es necesario hacer nada más que seguir como hasta ahora.

Aunque ahora mismo no recuerdo más, existen muchísimos mitos sobre la lactancia y no está de más conocer por lo menos algunos para poder tomar la decisión correcta.

martes, 5 de mayo de 2015

Manual de lactancia (II). La postura para dar de mamar.

La postura para dar de mamar es un tema más importante de lo que puede parecer en principio. Una mala postura puede provocar grietas además de dificultad para el bebé al mamar con la consiguiente reducción de la producción de leche, al no recibir el estímulo adecuado.
Hace tiempo escribí un artículo con algunas posturas para dar de mamar. Podéis leerlo aquí.

Al principio resulta bastante difícil encontrar la postura idónea, que puede ser diferente para cada uno. Es de gran ayuda tener un cojín de lactancia, sobre todo al principio cuando el bebé es todavía muy pequeño. Cualquier cojín bien colocado puede hacer las veces de cojín de lactancia.

Un problema bastante común en los bebés es el frenillo corto, que dificulta mucho la lactancia. Se trata de una especie de telilla que todos tenemos debajo de la lengua, que une ésta con la parte inferior de la boca. A veces esta telilla es demasiado corta y no permite al bebé sacar la lengua lo suficiente como para succionar correctamente. Una sencilla operación que dura tan solo unos minutos soluciona el problema. Aquí tenéis más información sobre el tema.

Otra consideración, sobre todo al principio, es la de ir alternando entre varias posturas. El pecho tiene conductos repartidos y el bebé extrae más leche de la parte del pecho en la que se encuentra su labio inferior mientras está mamando. Por ello, es muy importante pasar por todas las posturas, sobre todo al principio cuando la producción de leche es mayor y se hace más necesario vaciar el pecho correctamente. Por ejemplo, la parte del pecho que más se vacía en la postura de la siguiente imagen es la coloreada en azul.



Con el paso del tiempo, mamá y bebé se irán acomodando a la mejor postura. No obstante, en caso de no conseguirlo existe la ayuda de las asesoras de lactancia o de la liga de la leche. Las asesoras de lactancia se dedican a atender personalmente a la madre lactante, detectando los problemas y proporcionando ayuda para solucionarlos o simplemente dando los pasos a seguir para establecer la lactancia con éxito. La Liga de la Leche organiza reuniones en las que se debate y orienta de madre a madre con la ayuda de una monitora especializada en lactancia. Podemos localizar una reunión por nuestra zona aquí. Para buscar una asesora de lactancia, basta con buscar en Internet y aparecerán bastantes opciones para elegir.

Imagen: Alba lactancia materna

domingo, 3 de mayo de 2015

Felíz día de la madre

Felicidades a todas las madres!!

sábado, 2 de mayo de 2015

Manual de Lactancia (I)

He decidido crear un pequeño y humilde manual de lactancia basado en mi experiencia personal. Espero que sirva para orientar a otras madres y para ayudar a establecer y/o mejorar nuevas lactancias.

En primer lugar es necesario entender cómo funciona nuestro cuerpo en la producción de leche.



En la imagen se puede apreciar un pecho por dentro, con los conductos que transportan la leche hasta el pezón.

La leche se produce en la propia mama y su producción depende de los niveles hormonales del cuerpo de la madre y de la adecuada extracción de la leche del pecho. Sólo en la primera producción de leche, dicha producción está únicamente controlada por el nivel hormonal de la madre. Las hormonas responsables de la producción de leche son la oxitocina y la prolactina.
La oxitocina es la hormona que también produce las contracciones durante el parto. Igualmente produce los llamados entuertos, que son las contracciones después del parto que ayudan a que el útero vuelva a su tamaño original.
Cuando se induce el parto, es oxitocina sintética lo que se aplica por vía para provocar las contracciones.
La prolactina es necesaria para la producción de leche y otro de sus efectos es que baja líbido, o coloquialmente, nos mantiene en "modo mamá".

Es necesaria la correcta succión del bebé para mantener la producción de leche, ya que dicha succión es la que permite que se produzca más leche. Cada vez que las glándulas mamarias se vacían, éstas generan más leche y, por lo tanto, a mayor succión habrá más producción de leche.

La primera leche que se produce después del parto es el calostro, muy rico en inmunoglobulinas, que cubren y protegen el tracto gastrointestinal del bebé. Es de color amarillento y más espeso que la leche que se producirá más tarde. Es importante que el bebé tome el calostro, tanto para su beneficio, como para producir la subida de la leche.

Fuentes:www.dardemamar.com, www.wikipedia.org
Imagen:www.nip.org