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sábado, 24 de octubre de 2009

Lactancia feliz


La Organización Mundial de la Salud recomienda el calostro (la leche amarillenta y espesa que se produce al final del embarazo) como el alimento perfecto para el recién nacido, y su administración debe comenzar en la primera hora de vida. Se recomienda la lactancia exclusivamente materna durante los primeros 6 meses de vida.

La realidad es que hay mucha gente que, en mi opinión, desiste muy pronto casi siempre por factores externos (falta de información o información equivocada, presión social, técnica equivocada,...)

Después de mucho informarme, cuando llegó el momento no sabía muy bien por donde empezar. Puse a la niña al pecho en el paritorio, unos minutos después de nacer pero al poco rato me llevaban a la habitación y no había conseguido nada. En la habitación, la puse y, aunque sí que intentaba agarrarse, no lo conseguía. Al final conseguía comer, pero me costaba mucho llegar a una postura cómoda para las dos. Me salieron grietas que dolían muchísimo y sangraban un poco.
Recordé que en la bolsa para el hospital había metido una revista sobre lactancia y leyendola descubrí que el problema era la postura: yo colocaba su cabecita en mi codo y claro, son tan chiquititos que desde ahí es imposible llegar al pecho y la pobre solo enganchaba pezón y me salian las grietas. La solución era simple, tenía que apoyar su cabecita en mi antebrazo. Con esto y con purelan para calmar el dolor se me curaron las grietas, aunque no pude evitar que le dieran biberón en el hospital porque me dijeron que podía darle hipoglucemia y yo me asusté. Eso sí, solo le daba biberón después del pecho.
Cuando llegué a casa dejé los biberones y la puse al pecho, y conseguí lactancia materna exclusiva hasta los 5 meses, que empecé con los cereales porque tuve que empezar a trabajar.
Conseguirlo no fue del todo facil porque al haberle dado biberón tenía confusión entre tetina y pezón. En cada toma tenía que colocarle los labios para que cogiera bien el pecho.

La información que me parece más útil para conseguir lactancia materna exclusiva es:

-El pecho produce tanta leche como el bebé necesita. Si el bebé necesita comer más, no necesita un biberón, necesita que le pongan al pecho otra vez y el cuerpo regulará la cantidad para tener más leche si es lo que el bebé necesita.
Aunque resulta muy esclavo, al principio necesitan muchas tomas y si se queda con hambre, más tomas. Eso significa mamar a demanda.

-Durante los primeros 6 meses, la leche sí le alimenta. He oido muchas veces lo de que ya no le alimenta. La leche materna también varía sus propiedades para adaptarse a las necesidades del bebe, incluiso durante el día varía su composición.

-Si tienes dudas, asesórate con tu matrona, pediatra, la liga de la leche,.... pero que sea gente partidaria de la lactancia materna. Recomiendo el libro de Carlos Gonzalez, Un regalo para toda la vida.

-Me sirvió de muuucho usar un cojín de lactancia.

Por supuesto que cada uno es libre de hacer lo que crea mejor y que cada uno tiene sus circunstancias. Esta es mi opinión de defensora de lactancia materna, que incluso algún disgustillo me ha costado y más de una calificación de "listilla".

Podría extenderme más con este tema, y posiblemente lo haga en alguna entrada, pero de momento espero que contar mi experiencia le sirva a alguien.

jueves, 22 de octubre de 2009

¿Y por qué no la voy a coger?


Desde el mismo día que nace tu hijo/a, estas rodeada de gente que, con buena intención, te vuelve loca.
Una de las opiniones más extendidas es: no le cojas en brazos que se acostumbra?
Me resulta increible que esto sea así. A mi no se me ocurre como un bebé de sólo horas, que está aprendiendo a vivir fuera del cuerpo de su mamá piense "voy a llorar para que me cojan". Llora porqué es la única forma de comunicación que tiene con nosotros y se queda a gusto cuando le cogen porque su mamá es lo único que conoce en el mundo.
Cuando era recien nacida, me pasaba mucho tiempo con ella en mi pecho, me gustaba mucho y a ella se la veía muy a gustito. ¿Cuál es el motivo por el que hay que evitarlo? Yo todavía no lo veo.

Es verdad que cuando va creciendo tu espalda lo sufre, pero hay opciones, como los portabebés. Por suerte, hoy en día existe Internet y cualquiera puede informarse muy rapidamente. A través de Internet conocí la existencia del mei tai, que es el protabebé que elegí después de dejarme la espalda durante un mes porque, cuando volví a trabajar, por las tardes mi niña sólo quería bracitos.

Podría extenderme mucho más con este tema pero prefiero detallar los sitios y libros donde me asesoré tanto en el tema de "bracitos" como en el tema de portabebé.

El libro "Besame mucho" de Carlos Gonzalez explica bastante claro el tema de los bracitos. También hay información en las paginas www.instintomaternal.com y www.crianzanatural.com
Sobre los portabebés hay mucha información en Internet. Me resultaron muy útiles los artículos de http://redcanguro.org/portabebes/

Espero que esta información sea útil para alguna mamá en apuros...

Los primeros días

Ya hace diez meses que tengo a mi niña. Todavía me acuerdo lo primero que me pasó por la cabeza cuando llegamos a la habitación del hospital con ella: ¿y ahora que hago?
En ese momento, piensas que cómo te ha podido pasar, con todo lo que te informaste sobre el embarazo y el parto, y ahora que ya esta aquí tu bebé no sabes que tienes que hacer. La respuesta es muy simple: déjate llevar por tí misma. Primero ponle al pecho, después déjale dormir un poco porque después del parto están muy cansados, como tú.
Lo normal es que a partir de este momento sea tu bebé el que decide qué se hace, cuando y cómo. Cuando son tan pequeños lo más probable es que se hayan despertado para comer antes de cuatro horas. Si no lo hacen pasado ese tiempo, es conveniente ponerles al pecho aunque no lo pidan. Como me dijo un pediatra del hospital: cuando nacen su estómago es del tamaño de una moneda de un euro.
A partir de aqui, vienen las visitas, los consejos bienintencionados que acaban por ponerte nerviosa,...
Cuando vuelves a casa, la seguridad que tenías en el hospital desaparece y otra vez te sientes insegura sin saber muy bien qué hacer. En el hospital si tenías cualquier duda, apretabas el botoncito y ya. Es cuestión de unos días acostumbrarse y sentirse más segura.
Yo lo pasé particularmente mal con la pinza del ombligo. ¡Pensaba que iba a sacarle la tripita cada vez que la cambiaba! Suerte que sólo le duró una semana. La guardé de recuerdo, a pesar de los malos ratos que pasé con la pincita...

A partir de aquí, es pasar los días y acostumbrarse a una nueva y diferente vida.